Me basta.
Creo que no pude haber quedado más tranquila cuando te escuché decirme "a mi no me vas a perder". Gracias siempre por todo, por ponerme los pies en la tierra y hacerme saber que no estoy sola en la guerra, aunque yo no sea el mejor aliado por ser tan debilucha.
Aprovecho acá mismo de prometer que no va a volver a pasar lo de anoche, ya me enseñaste cómo defenderme.

0 alegatos:
Publicar un comentario