7.23 - 8.00
Todas las mañanas es lo mismo, miro el reloj del microondas hasta qe marqe las 7.23 para salir a un nuevo dia de colegio. Bajo las escaleras, me pongo mi empétres y empiezo a caminar al paradero. A veces veo la micro pasar cuando estoy cruzando la plaza, otras veces la veo cuando está el semaforo en rojo y no alcanzo a llegar, otras veces tengo qe cruzar la calle como estúpida corriendo para no perderla, otras veces pasa a los 2 minutos y otras veces, tengo qe esperarla hasta qe está lleno de gente el paradero e irme toda apretada. Lo bueno de esta última opcion es qe me voy con el flaite rico rico del qe me enamoré. Es cuatico! Sino fuera por el, llegaría enojada, amargada o amurrada como solía llegar cuando me llevaba mi mamá al colegio despues de la pelea matutina. Es tan lindo, me siento tan babosa, pero me encanta, tiene unos ojos preciosos y siempre me ayuda a subirme denuevo en los paraderos cuando se baja gente y tenemos qe bajarnos todos los qe vamos en la puerta de atrás. Sino fuera por él, el transcurso entre las 7.23 y las 8.00 se me haría eterno.

0 alegatos:
Publicar un comentario